viernes, 16 de octubre de 2020

Aragón se moviliza en defensa de la Sanidad Pública y contra las privatizaciones





Alcañiz: 12.00 horas, mesa informativa en la Avenida de Aragón. Sábado 17 de octubre

Huesca 12.00 horas, concentración en Plaza de Zaragoza. Sábado 17 de octubre

Monzón: 12.00 horas, concentración Plaza Mayor. Sábado 17 de octubre

Sabiñánigo: 12.00 horas, concentración en Plaza del Ayuntamiento. Sábado 17 de octubre

Teruel: 12.00 horas, concentración Plaza del Torico. Sábado 17 de octubre

Zaragoza: rueda de prensa el sábado, 17 de octubre, a las 12.00 horas en Plaza del Pilar y concentración el miércoles 21, a las 19.00 horas en Plaza del Pilar

  

 Por un sistema sanitario centrado en las personas. Por una salud que ponga la vida en el centro. Porque la privatización mata y las desigualdades también.


1. No a la construcción del macro-hospital privado en Zaragoza. Exigimos la paralización inmediata de los trámites de la venta de suelo público para su instalación y la desautorización del Gobierno de Aragón. 

2. Derogación de la ley 15/97 y del artículo 90 de la Ley General de Sanidad, que legalizan la privatización y los conciertos. Vuelta a manos públicas de todo lo privatizado. Incompatibilidad absoluta público-privada. Nunca más dinero público a la privada: ni contrapartidas ni subvenciones. Fuera las empresas de la sanidad.

 3. Por una industria sanitaria y farmacéutica pública.

 4. Sanidad gratuita y universal: salud para todos y todas, sin requisitos ni excepciones. Exigimos la Derogación del Decreto 16/2012, que nos devuelvan el derecho que nos ha sido robado.  

 5.- Potenciación de la Atención Primaria: por un modelo de prevención y promoción de la salud colectiva.

 6. Investigación de las muertes producidas en las residencias y asunción de responsabilidades. Cuidados de nuestros mayores con dignidad. Servicios sociosanitarios 100% públicos.

 7. Por una salud pública centrada en “los determinantes sociales”: la privatización mata, las desigualdades también.


Con nuestra salud ni se juega ni se negocia

Por una sanidad pública, gratuita, universal y de calidad

No al macrohospital privado


PLATAFORMA CONTRA LA PRIVATZAICÓN DE LA SANIDAD DE ARAGÓN

 

 


Movilizaciones a nivel estatal contra la privatización de la sanidad


Andalucía

  • Cordoba: 11:30 cadena humana del Hospital Provincial al Hospital Reina Sofia. Convocan Marchas por la Dignidad.
  • Málaga: 12:00 concentración en Hospital Regional. Avda. Carlos Haya s/n.
  • Sanlúcar de Barrameda: 12:00 manifestación salida de la Plaza de la Paz hasta la Plaza del Cabildo. Organizada por pensionista Sanlúcar y apoyada por otras organizaciones y colectivos.
  • Sevilla: 12:00 concentración en Av. de la Constitución frente a la sede del SAS.

Aragón

  • Alcañiz: 12:00 mesa informativa Avenida de Aragón.
  • Huesca: 12:00 concentración Plaza de Zaragoza.
  • Mozón: 12:00 concentración Plaza Mayor.
  • Sabiñánigo: 12:00 concentración en Plaza del Ayuntamiento.
  • Teruel: 12:00 concentración Plaza del Torico.
  • Zaragoza: 19:00 concentración Plaza del Pilar. Miércoles 21.

Canarias

  • Fuerteventura: 12:00 concentración Puerto del Rosario frente a la Subdelegacion del Gobierno.

Catalunya

  • Barcelona: 12:00 concentración Plaça Sant Jaume.
  • Rubí: 12:00 concentración Plaça del ayuntamiento.
  • Tortosa: 18:00 concentración Plaça Barcelona. Cambio de sitio.

Castilla-La Mancha

  • Alcázar de San Juan: 12:00 concentración en el Hospital La Mancha Centro.
  • Talavera de la Reina: 12:00 concentración Plaza del Pan. Anulada.
  • Villarrobledo: 12:00 concentración en el Hospital.

Castilla y León

  • Aranda de Duero: 12:00 concentración ambulatorio sur.
  • Burgos: 13:00 manifestación Plaza del Cid.
  • Cuellar: 18:00 concentración en la plaza del Mercado del Pan, junto al Centro de Salud.
  • León: 12:00 concentración-manifestación Plaza de Botines hasta Subdelegación del Gobierno.
  • Miranda de Ebro: 13:00 manifestación desde Centro Salud Miranda Oeste hasta parque Antonio Machado.
  • Ponferrada: 12:00 concentración Plaza de Lazurtegui.
  • Segovia: 18:00 manifestación desde Estación de tren-Conde de Sepúlveda-Azoguejo.
  • Valladolid: 12:00 concentración en la Plaza de la Danza, junto al Centro de Salud Pilarica-Circular.

Euskadi

  • Basauri: 12:00 concentración ambulatorio.

Extremadura

  • Don Benito: 12:00 concentración Plaza de España.

Galicia

  • Allariz: 11:30 Concentración Campo da Barreira. El domingo 18.
  • Pontevedra: 12:00 concentración Plaza de la Peregrina.
  • Redondela: 11:30 Centro de Salud de Redondela. 19:30 Centro de Salud de Chapela.

Madrid

  • Aranjuez: 12:00 concentración Plaza del Ayuntamiento.
  • Madrid: 19:00 manifestación de Atocha a Sol.
  • Parla: 12:00 concentración Plaza Dolores Ibárruri.
  • Torrejón de Ardoz: 11:00 concentración puerta del Ayuntamiento, Plaza Mayor.
  • Vallekas: 18:00 manifestación de Puente de Vallecas a Atocha, para unirse a la manifestación de las 19:00.

Menorca

  • Maó: 18:00 concentración Plaça de l’Ajuntament.
  • Ciutadella: 12:00 concentración Plaça de la Catedral.

Nafarroa

  • Pamplona-Iruña: 11:00 concentración Centro de Consultas Príncipe de Viana.

domingo, 26 de julio de 2020

Charla virtual "Privatización de la sanidad"- Miércoles 29 -19:30H


 La charla virtual, programada para este miércoles 29 de junio a las 19:30h, “Privatización en Sanidad” ha sido ANULADA por problemas informáticos. Desde la Plataforma Contra la Privatización de la Sanidad de Aragón queremos pedir disculpas a todas aquellas personas que se hayan conectado y no hayan tenido una explicación en el momento. Dichos problemas informáticos no nos lo han permitido y por ello recurrimos a esta vía.

Para todas aquellas personas interesadas se informa que, en su lugar, se difundirá una charla grabada con los contenidos previstos.




domingo, 19 de julio de 2020

Comisión de Reconstrucción de la Sanidad: aún ahora, la privatización avanza. Objetivo: convertir los centros sanitarios en empresas.


Por Juan Antoni Gomez Liebana y Angeles Maestro 

En la Comisión de Reconstrucción se pretende ultimar un nuevo episodio del expolio de la Sanidad Pública. Se asienta en un proceso de privatización y desmantelamiento de los servicios públicos que comenzó a gestarse a finales de los años ochenta. Es importante recordarlo para entender la continuidad de las políticas de los gobiernos al servicio del capital.

En 1989, gobernando en Gran Bretaña Margaret Thatcher, se publicó “Working for patients”, un libro blanco para la privatización del servicio de salud más importante de Europa Occidental. Este informe, que mantenía las apariencias de lo público – la financiación pública y la gratuidad del servicio – se constituyó en programa marco para la mercantilización y la gestión del sistema sanitario.
En 1991 el PSOE encargó a una comisión de “expertos”, la llamada Comisión Abril1, la elaboración de un documento para “garantizar la sostenibilidad del SNS”.

En todas las Subcomisiones había “expertos” propuestos por aseguradoras privadas, industria farmacéutica, y por lo que llaman sociedad civil: bancos, empresas inmobiliarias, fondos de inversión, etc. El objetivo real, y por supuesto no reconocido, era transformar en beneficios privados el ingente presupuesto público. Sus conclusiones escondían la privatización del SNS, como a los pocos años se pudo demostrar con la aprobación de la Ley 15/97, sobre habilitación de nuevas formas de gestión del Sistema Nacional de Salud2.

Bajo el discurso de la “modernización” de la sanidad se introdujo masivamente el derecho privado y la gestión empresarial en el ámbito sanitario. Se aplicaron las recetas típicas de la empresa privada (ahorro disfrazado de eficiencia y sostenibilidad, precarización masiva del personal, colaboración público-privada, sustitución del derecho público por el privado, etc.), con los resultados conocidos por todo el mundo.

De esta forma, 6 años después del citado Informe Abril se abrió en canal el Sistema Nacional de Salud para que pudieran penetrar a placer todo tipo de empresas, eso sí garantizando la “naturaleza pública” de los diferentes experimentos. Esa “naturaleza pública” es algo así como el misterio de la Santísima Trinidad. El secreto fundamental es que el dinero salga del presupuesto público, se gestione con los menores controles posibles de la calidad asistencial y de la contratación, se apliquen a discreción los contratos basura y se transforme en beneficios el mayor porcentaje posible.

No es sorna, el tiempo nos ha demostrado que cuando el PSOE hablaba de naturaleza pública, es que público iba a ser el dinero que se iban a embolsar la multiplicidad de fórmulas organizativas que la patronal privada ha utilizado para asaltar las arcas públicas; sí, esos 71.000 millones de euros que sacan de nuestros impuestos.

Parece que la historia se repite. La Comisión para la Reconstrucción está trabajando para vendernos las bondades de la colaboración público-privada y de la gestión empresarial en los centros de gestión directa, en un envoltorio nuevo.

De nuevo el PSOE, ahora con la colaboración inestimable de Podemos. Y todo ello, a pesar de que la actual ministra de Igualdad formó parte de la plataforma Matusalén, que junto a CAS lideró entre 2005-2012 la lucha por la derogación de la Ley 15/97. En aquella época Irene Montero participó en la campaña por la derogación de la Ley 15/97 que logró presentar 500.000 firmas en el Congreso gobernando Zapatero. Pero al asaltar las moquetas se dejan en el trastero las luchas de juventud.

En treinta y tres páginas, con sesenta y ocho recomendaciones, han conseguido, con una habilidad sorprendente, lo que la patronal de la sanidad soñaba: no mencionar siquiera la causa central del desastre vivido con la pandemia del Covid – 19, es decir la penetración del negocio privado en la sanidad pública.

El objetivo mayor del capital es la privatización total del sistema, como en EE.UU. A ese objetivo sirvieron los recortes del gasto utilizando el chantaje de la Deuda, realizado a través de sus grupos de presión, sobre todo de la Unión Europea. El resultado: desmantelamiento de la sanidad pública e insoportables listas de espera. La consecuencia, el ascenso meteórico de las pólizas de las aseguradoras privadas.

Mientras tanto, la finalidad del capital es hacerse con la mayor cantidad posible de los 70.000 millones de euros anuales del presupuesto sanitario público. ¿Nada de esto, que ha sido percibido por la gente corriente durante la pandemia, ha podido ver la Comisión de Reconstrucción? Ningún “experto” les ha explicado que:

Las listas de espera han servido como pretexto para aumentar el gasto en conciertos con clínicas privadas de patologías rentables, permitido por el artículo 90 de la Ley General de Sanidad. El gasto estatal promedio en conciertos es del 12%, en Cataluña alcanza el 25% y en CC.AA como Madrid o Baleares se ha duplicado en los últimos años.

La gestión privada de hospitales financiados con dinero público, resultado directo de la Ley 15/97, realiza el sueño dorado de cualquier capitalista: contar con financiación pública, tener la clientela asegurada, poder imponer condiciones de precariedad laboral, supeditar los recursos ofertados a la obtención de beneficios y seleccionar pacientes rentables. A este concepto se destina más del 10% del gasto, por ejemplo, en Madrid.

La multitud de servicios privatizados, muchos desde hace décadas, algunos esenciales como la limpieza, cocinas, lavanderías, laboratorios, diagnóstico por la imagen, etc., con el correspondiente deterioro del servicio y cuyos concesionarios son bancos, inmobiliarias, farmacéuticas o fondos de capital-riesgo.

La industria farmacéutica que controla cerca del 25% del gasto sanitario público y que tiene en sus manos la producción, distribución y venta mayorista de medicamentos. También domina, en la práctica, el registro de medicamentos, la publicidad de los mismos, los planes de estudio del personal médico y de enfermería, la investigación, la formación continuada de personal médico y las decisiones políticas a través de la eficacia demostrada de las “puertas giratorias”. La Comisión ha seguido la senda de lo ocurrido con la Hepatitis C. Entonces no se hizo nada para emitir licencia obligatoria y aplicar el criterio de utilidad pública que hubiera permitido fabricar un genérico 200 veces más barato3. Ahora tampoco se menciona tal posibilidad. Ni una palabra sobre la creación de una industria sanitaria pública4.

Las Conclusiones de la Comisión constituyen un imposible equilibrio para ignorar los dos pilares básicos sobre los que se asienta un sistema sanitario equitativo, capaz de reducir las desigualdades en la atención sanitaria y que consiga la mayor calidad con el menor gasto: la incompatibilidad absoluta entre lo público y lo privado y la planificación democrática e integral del sistema sanitario en función de objetivos de salud previamente diagnosticados.

Si se oculta lo esencial se pueden llenar páginas con farfolla perfectamente inútil y con propuestas contradictorias. Los ejemplos en estas Conclusiones de la Comisión son abrumadores:

Se habla de gestión “emprendedora” para no hablar de la empresarial, aunque el sinónimo es evidente. Se utiliza la supuesta panacea de la aplicación de la personalidad jurídica “a todos los centros sanitarios para asegurar la autonomía de gestión presupuestaria, de compras, de personal, etc.” para extender las “Unidades de Gestión Clínica”. La llamada “gestión clínica” es un eufemismo inventado para ocultar su nombre original “Unidades de Gestión Empresarial”, más difícil de camuflar. Hace años ya explicamos su funcionamiento en atención primaria5, y nuestras sospechas de enriquecimiento privado se vieron confirmadas6.

En el caso de la atención especializada, se trata de que servicios o grupos de servicios rentables de un hospital se doten de personalidad jurídica, conformando una especie de microempresas dirigidas por una élite de médicos, con un contrato programa basado en objetivos de actividad (tantas intervenciones, tantas pruebas, tantas consultas, tantas altas) y no en objetivos de salud. La experiencia ha demostrado el enorme fraude inherente a este modelo, exactamente el mismo que ocurre en la gestión privada: altas precoces que reingresan o mueren y no se contabilizan, prescripción de pruebas innecesarias o no realización de las adecuadas o selección de pacientes “rentables”. Y eso sucede no porque tengan perversos instintos, sino porque del ahorro dependerá el reparto anual de beneficios. Exactamente igual que el dueño de una empresa que ahorra en materias primas o en el incremento de la explotación de su plantilla. Es la lógica del capital.

Así, se plantea aplicar la gestión “emprendedora” con personalidad jurídica a “todos los centros sanitarios”, reestructurando ”internamente los hospitales o las redes de hospitales en Áreas o Unidades de Gestión Clínica”, creando un espacio de co-gobierno basado en los Acuerdos de Gestión Clínica. Por supuesto, con competencias en la gestión de personal. ¿Alguien puede explicar dónde quedan las buenas palabras del documento en cuestión sobre la eliminación de la precariedad laboral y la escasez de personal cuando el equipo dirigente de la “Unidad de Gestión Clínica” del centro en cuestión tenga manos libres para contratar personal, gestionar bajas y, en general, utilizar la precariedad y la correspondiente amenaza de despido como chantaje laboral?.

lunes, 13 de julio de 2020

El trifachito da luz verde en comisión a la modificación del PGOU a la carta para construir el hospital privado en Valdespartera

Noticia publicada en Arainfo

La Comisión de Urbanismo extraordinaria del Ayuntamiento de Zaragoza ha aprobado de forma definitiva, con los votos de PP, Ciudadanos y Vox, y el rechazo del PSOE, ZeC y Podemos, la modificación del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) que da vía libre al pelotazo urbanístico y sanitario del alcalde Jorge Azcón. Mientras, en las puertas del Consistorio un centenar de personas reivindicaba: "Zaragoza no necesita ningún macro-hospital privado. Zaragoza necesita reforzar la sanidad pública".


Protesta ciudadana: "Zaragoza no necesita ningún macro-hospital privado. Zaragoza necesita reforzar la sanidad pública"

La aprobación definitiva en comisión tiene que pasar por el trámite de aprobación definitiva en pleno extraordinario, que previsiblemente será este viernes, 17 de julio, o el lunes de la próxima semana. Posteriormente, se sacarán los pliegos, que podría estar redactados en septiembre y se licitará ese mismo mes.

Tras superar este trámite, el consejero municipal de Urbanismo, Víctor Serrano, ha mostrado su satisfacción por sacar adelante esta modificación del PGOU que, en su opinión, redundará en beneficio de la ciudad porque supondrá un ingreso "importante" de unos 15 millones de euros por la venta del suelo.

Sin embargo, las críticas de la izquierda contradicen la versión del Gobierno municipal PP-Cs, con el apoyo del ultraderechista Vox, al mando del alcalde Jorge Azcón. "Esta es la prioridad para Zaragoza? ¿Más dinero para la sanidad privada? Hoy, PP-Cs han aprobado la modificación de los suelos públicos municipales para la construcción del Hospital Privado de Azcón", ha denunciado el portavoz de Zaragoza en Común, Pedro Santisteve.

Por su parte, el concejal de Podemos, Fernando Rivarés ha manifestado en la comisión, que "la derecha municipal aprueba la Operación Quirón, un pelotazo urbanístico para favorecer a un grupo que construirá una clínica privada para las élites". "Es una iniciativa para satisfacer a los dueños de las cosas", ha subrayado.

Desde el PSOE, el concejal Horacio Royo ha criticado que "hoy se aprueba la modificación de PGOU para la venta de suelo municipal para un hospital privado. Desde Izquierda Unida Aragón han reprochado que la construcción de este hospital privado "no es una prioridad, es negocio para las élites de siempre" y han defendido: "Nuestra salud no se vende".

Mientras se aprobaba el PGOU a la carta, un centenar de personas se han concentrado, manteniendo las distancias de seguridad, en la plaza del Pilar frente al Consistorio, convocadas por colectivos en defensa de la sanidad pública. Las mismas organizaciones que el pasado 20 de junio reunieron en la capital y en todo Aragón a miles de voces para defender una sanidad pública, universal, gratuita, de calidad y con perspectiva de género.

En un comunicado, los colectivos en defensa de la sanidad pública, que vienen trabajando desde la Mesa Aragonesa de Sanidad, han exigido al Ayuntamiento "que se tenga en cuenta a la ciudadanía" y han reividicado que "lo que Zaragoza no necesita ningún macro-hospital privado. Zaragoza si necesita reforzar la sanidad pública que es quien ha dado una respuesta ante situaciones serias de salud como ha sido esta pandemia del Sars-CoVID-2 y que además si no hubieran aplicado recortes aprovechando la crisis económica de 2008, hubiera estado en mejores condiciones de respuesta".

"Zaragoza no necesita un hospital que se aproveche del suelo público y que además se beneficiará y será mantenido con el dinero de la sanidad pública a través de las malditas listas de espera. El dinero público debe dirigirse únicamente para financiar lo público, en este caso la sanidad", han añadido.
Asimismo, afirman que "con esta premura de sacar por encima de todo y antes de entrar en la época vacacional, el Ayuntamiento tiene interés en sacarlo hacia adelante sin oposición, pero aun con premeditación, alevosía y nocturnidad". Ante esto, han anunciado: "Ahí estaremos y seguiremos adelante en favor de la sanidad pública"

jueves, 2 de julio de 2020

Rap y compromiso con la sanidad pública: "A TU SALUD"

Los raperos zaragozanos Furelguti, Ypsen, Krevi Solenco, Manu Haller, Dj Diamond Ex y la agencia el Ciervo sacan la canción "A TU SALUD". Todo un manifiesto de compromiso con la sanidad pública y una repulsa contundente contra la construcción del Macrohospital privado en Zaragoza. Para nosotrxs, el temazo del año..."rifan tu salud, negocian con tu muerte, se juntan en su club y odian todo lo diferente"






martes, 23 de junio de 2020

La patronal de residencias reclama más fondos públicos para "dignificar" los salarios del sector

Noticia de eldiario.es 

Antonio Garamendi y Juan Ignacio Vivas, este jueves.

El presidente de la Asociación de Empresas de Servicios para la Dependencia (AESTE), Juan Ignacio Vivas, ha apostado este jueves por "salarios más dignos" en el sector y para ello ha apostado por un incremento de los precios públicos que cobran las empresas en los centros cuya gestión le encomiendan las comunidades autónomas.
"La intención, frente a lo que algunos puedan pensar, no es que las empresas ganen más dinero", sino la "profesionalización del sector" y "dignificar" sus salarios, asegurando a sus trabajadores "empleo estable y de mayor calidad, que yo creo que lo merecen porque en estas circunstancias han estado en primera línea" y "no están pagados como deberían".
Durante su intervención en la Cumbre empresarial organizada por la CEOE, Vivas, presidente de esta patronal de presidencias y a su vez de Ballesol (de la aseguradora Santalucía), ha dicho que "no ha llegado todavía el momento de hacer balance de lo sucedido" en la crisis del coronavirus, pero sí ha expuesto "algunas conclusiones provisionales" de aspectos que convendría revisar, como que los residentes "no reciben una adecuada atención" del sistema de salud y se han convertido "en ciudadanos de segunda clase", una situación "endémica" previa a la crisis del coronavirus.
El directivo, que ha pedido un "pacto de Estado" para abordar la situación del sector, ha reclamado, de cara a un posible rebrote de la pandemia, un sistema de alertas tempranas porque "esto no puede volver a pasar", test masivos para residentes y profesionales, que la Administración cuente con un "stock de seguridad importante" de equipos de protección de seguridad, y mayor coordinación socio sanitaria.
Tras el elevado número de fallecimientos en estos centros, "no hay que buscar culpables" porque "todos lo hemos hecho lo mejor que hemos sabido. Cuando las cuestiones pasan, los que tomamos decisiones siempre cometemos aciertos y errores, pero es muy fácil opinar sobre todo desde el exterior sobre las situaciones que se han vivido, realmente duras. Ningún país está preparado para una pandemia, ni sus servicios sociales, ni sus servicios sanitarios".
El directivo ha pedido huir de la "perspectiva simplista" de concebir como un todo a los 5.500 centros residenciales que existen en España, que cuentan con 390.000 plazas y en los que trabajan 200.000 profesionales de manera directa, con el 75% de las plazas en manos de empresas privadas, de forma directa o bajo concesión. Es un "atrevimiento imprudente" meter a todos en el mismo saco porque "no todas ellas disponen de iguales recursos para hacer frente a circunstancias excepcionales" como esta.

"Ningún tipo de coste"

Uno de los principales grupos de residencias en España es Eulen, cuya presidenta, María José Álvarez, ha intervenido justo antes que el presidente de AESTE, de la que forma parte. Álvarez ha clamado contra una subida de impuestos, como viene siendo la norma durante esta cumbre. "Cuando en estos tiempos se nos habla de subidas de impuestos creo que cualquier empresario y cualquier trabajador no puede evitar mirar con cara de asombro", ha dicho.
"No creemos que sea el momento de regular un incremento fiscal ni en el ámbito personal ni el empresarial", tras tres meses en los que "alrededor del 32% de la población ha agotado sus ahorros". Según la presidenta del gigante de la seguridad privada y los servicios, su sector no puede "asumir ningún tipo de coste" tras las últimas subidas del salario mínimo.

Sin mencionar la reciente aprobación sin votos en contra del Ingreso Mínimo Vital en el Congreso, Álvarez ha asegurado que "muchas de las regulaciones que en este tiempo se han publicado de una manera o de otra no propician el interés por un trabajo formal" y "sería fundamental hacer compatibles las ayudas a los desfavorecidos con el estímulo a encontrar un puesto de trabajo" porque "la economía sumergida no protege al trabajador que no tributa y no cotiza".
Álvarez también ha señalado que "se va a producir una internalización de servicios por parte de la empresa privada y de las administraciones públicas que vuelve a dejar al sector en una situación de incertidumbre muy grave. Este es un sector donde existe la figura de la subrogación y que en caso de la internalización no se activaría salvo en algún caso raro que así lo recoja el convenio. Eso significaría la destrucción de puestos de trabajo de manera muy importante y un coste de desvinculación que las empresas de mala manera podríamos asumir".
Sin mencionar situaciones concretas, la presidenta de Eulen ha dicho que en esta crisis "hemos vivido y seguimos viviendo una época de inseguridad jurídica que en nuestro sector de servicios intensivos en personas nos ha llevado a situaciones realmente insoportables y prácticamente imposibles de adaptar en el tiempo que se nos requería. Es por ello que pedimos no solamente seguridad jurídica sino estabilidad normativa que nos permita adaptar nuestros sistemas a esta regulación".

lunes, 22 de junio de 2020

Video Koiné TV : EL DERECHO A LA SANIDAD. Manifestación en Defensa de la #SanidadPublica #Zaragoza


Castilla y León oculta los datos de muertes por residencias para "no perjudicar los intereses económicos" de las empresas


Orden del Gobierno de Castilla y León negando datos sobre muertes en residencias privadas. 

El Gobierno de Castilla y León considera que “los intereses económicos y comerciales” de las empresas de residencias están por encima del derecho de los ciudadanos a conocer qué ocurrió durante la pandemia en los geriátricos de la región. Así consta en una orden del Gobierno que preside Alfonso Fernández Mañueco (PP), firmada el pasado 3 de junio, en la que se deniega el acceso a la información sobre número de fallecidos en los geriátricos privados de la región, solicitada al amparo de la Ley de Transparencia.

Dicha norma, aprobada en 2013 con el objeto de “ampliar y reforzar la transparencia de la actividad pública”, reconoce el derecho de los ciudadanos a acceder a la información pública. En su artículo 14 establece, no obstante, una serie de límites a ese derecho de forma que una Administración puede negar los datos que le solicitan cuando suponga un perjuicio para la seguridad nacional, la investigación de ilícitos penales o la protección del medio ambiente, entre otros asuntos detallados en una larga lista. Una de esas cuestiones, recogida en el artículo 14.1.h), es que se cause un perjuicio a “los intereses económicos y comerciales”.

A ese artículo es precisamente al que se agarra la Junta de Castilla y León para negar los datos de fallecimientos en las residencias privadas. Entre el 14 de marzo y el 14 de junio, murieron en dicha región 2.587 residentes con coronavirus o con síntomas compatibles con la enfermedad.

En la orden del Gobierno de Fernández Mañueco se explica que los Servicios Jurídicos de la Junta emitieron un informe analizando qué datos sobre fallecimientos en residencias pueden difundirse. Ese dictamen se apoya en el citado artículo 14.1.h), que limita el derecho de acceso a la información para proteger “los intereses económicos y comerciales”, a pesar de que en la misma norma se determina que la aplicación de cualquier límite “será justificada y proporcionada a su objeto y finalidad de protección y atenderá a las circunstancias del caso concreto, especialmente a la concurrencia de un interés público o privado superior que justifique el acceso”.

Pese a que el informe no es vinculante, el Ejecutivo de Fernández Mañueco lo hace suyo y asume las dos conclusiones básicas del mismo:

– La Junta puede proporcionar datos numéricos de personas fallecidas en centros residenciales de titularidad autonómica, con la desagregación que considere oportuna, incluyendo el nivel de cada residencia o centro individualmente considerado.

– Sobre el resto de centros que no sean de su titularidad, incluidos los intervenidos públicamente, sólo podría trasladar la información de fallecimientos de forma agregada, de tal modo que impida una relación de vinculación entre un número de fallecidos y la identificación y localización individual de cada residencia.

De esta forma, para proteger los "intereses económicos y comerciales" de las empresas de residencias, la Junta de Castilla y León no sólo oculta los datos de muertes en geriátricos privados. Tampoco ofrece información sobre las residencias de titularidad pública de las Diputaciones –hay en total 20 en las nueve provincias– o de los Ayuntamientos –existen 158–, ni de aquellas que siendo privadas reciben dinero público para la concertación de plazas, ni siquiera de las que han tenido que ser intervenidas durante la pandemia por el Gobierno autonómico ante la caótica situación que se vivía en ellas.

En realidad, ni siquiera facilita datos desagregados de los 21 geriátricos de titularidad autonómica que operan en la comunidad. Cinco de ellos están gestionados por empresas privadas y, en esos casos, tampoco publica el dato de decesos por centro. Su protección de los "intereses económicos y comerciales" de las empresas llega hasta ese extremo.

Pero, ¿qué intereses son exactamente los que está protegiendo el Gobierno autonómico del PP? Para saberlo, infoLibre explica a continuación quiénes son las principales empresas de residencias que operan en Castilla y León y quiénes son los propietarios de dichas compañías.

COMISIONADO DE TRANSPARENCIA

La orden denegando los datos de fallecimientos por residencias que fue dictada por la Consejería de Familia –cuya titular es María Isabel Blanco (PP)– no es firme en vía administrativa. La legislación establece que cabe una reclamación potestativa ante el Comisionado de Transparencia de Castilla y León. El periodista de infoLibre que realizó la solicitud presentó ya dicho recurso, que fue admitido a trámite por el Comisionado el 19 de junio. Este órgano tiene ahora tres meses para resolver. En última instancia, un ciudadano puede acudir a la jurisdicción contenciosa cuando considere que una Administración ha cercenado su derecho de acceso a la información pública.

En el texto de la reclamación se recuerda que la jurisprudencia del Tribunal Supremo obliga a interpretar de forma "restrictiva" cualquier limitación al derecho de acceso a la información pública (ver STS 3530/2017, de 16 de octubre), se argumenta que la transparencia en un tema de salud pública debe prevalecer frente a los "intereses económicos y comerciales" de las empresas y se denuncia la "discriminación" que supone ofrecer los datos de ciertas residencias de titularidad pública mientras que se ocultan los de aquellos geriátricos de gestión privada.

También se destaca la paradoja de que la Junta asuma que desvelar un alto número de fallecidos en una residencia puede causar un perjuicio a los "intereses económicos y comerciales" de una empresa y no tenga en cuenta su corolario –que la inexistencia de muertes en un centro puede conllevar un beneficio para éste–, lo que permite concluir que la Junta está en realidad velando por los intereses de unas empresas (las que tienen un alto número de fallecidos) frente a otras (las que no sufrieron decesos).

domingo, 21 de junio de 2020

Éxito de la manifestación contra del macrohospital privado y por la defensa de una sanidad pública, gratuita y universal y de calidad

Como uno de los "colectivos en defensa de la sanidad pública" convocantes, valoramos que la manifestación de ayer fue un éxito tanto en asistencia como en coordinación, la cual era indispensable para mantener las medidas de prevención a lo largo de todo el recorrido. En ese sentido, agradecer la gran responsabilidad demostrada por todos los asistentes que, además de manifestar su compromiso con la defensa de una sanidad pública, colaboraron de manera ejemplar en el trancurrir de la manifestación, cuya longitud superaba los 2km. También destacar la pluralidad de colectivos y reivindicaciones que demuestran que queda mucho por hacer y que la lucha debe continuar. Nos encontramos en las calles. 




Ver aquí crónica completa e imágenes de la manifestación publicada por Arainfo Noticias

La primera de las movilizaciones de este sábado ha tenido lugar a las 12.00 horas en Samianigo. En la capital del Alto Galligo un centenar de personas, con mascarillas y manteniendo las distancias de seguridad, se han concentrado dando el pistoletazo de salida a una intensa jornada reivindicativa en defensa de la sanidad y los servicios públicos. Imágenes que se han sucedido a lo largo de la geografía aragonesa donde todas las movilizaciones se han desarrollado bajo un estricto protocolo de prevención realizado por la organización para cumplir con todas las medidas sanitarias y de seguridad.

Ya por la tarde, a las 19.00 horas, arrancaba en Zaragoza la gran movilización del día que ha reunido a miles de personas convocadas por más de 50 organizaciones, asociaciones y colectivos, bajo el lema 'No al macrohospital privado. Por una sanidad pública, gratuita, universal y de calidad', animada por el 'Somos' de José Antonio Labordeta que han hecho sonar en unos altavoces, y al grito de "La sanidad no se vende, se defiende", "Nuestra salud no es un negocio" o "Si nos aplaudiste: ¡Únete!".
La movilización ha sido un éxito en todos los sentidos. Cuando la protesta llegaba a la plaza España, un gran número de personas seguía sin salir en la plaza de San Francisco, casi dos kilómetros de gente llenando las principales vías de la capital aragonesa. La marcha ha recorrido después la calle del Coso, continuando por Las Murallas, para llegar al Ayuntamiento donde se ha procedido a la lectura del manifiesto. "Por un sistema sanitario centrado en las personas. Por una salud que ponga la vida en el centro. Porque la privatización mata y las desigualdades también", han reivindicado.

lunes, 15 de junio de 2020

Colectivos en defensa de la sanidad pública realizan una acción reivindicativa en el solar del macrohospital privado




Este domingo, colectivos en defensa de la sanidad pública -convocantes de la manifestación del próximo sábado 20 de junio- han llevado a cabo una acción de "pintada de pancartas" en el solar donde el Ayuntamiento de Zaragoza pretende construir el macrohospital privado.

Un solar que, siendo un suelo público y calificado como zona verde, ya cuenta con los apoyos necesarios (PP, Ciudadanos y la ultraderecha) para ser recalificado para su edificabilidad y ser vendido, "a precio de saldo, para que a sus empresas amigas les salga el negocio redondo".
Con esta acción, los colectivos, además de manifestar su "rotunda oposición" a este "doble pelotazo" (urbanístico y sanitario), quieren hacer un llamamiento a la manifestación del próximo sábado 20 de junio cuyo lema es 'No al macrohospital privado en Zaragoza. Por una sanidad pública, gratuita, universal y de calidad'.

Consideran, así, que "tan solo la movilización de los principales afectados, profesionales y usuarios de la sanidad pública, puede revertir las políticas privatizadoras y conseguir la sanidad pública que todos y todas necesitamos".

Fuente: arainfo

viernes, 12 de junio de 2020

Manifestación unitaria sábado 20J: “No al macrohospital privado en Zaragoza. Por una sanidad pública, gratuita, universal y de calidad”



La crisis del coronavirus ha destapado la situación del sistema sanitario y socio-sanitario en el Estado español, dando la razón a 20 años de reivindicaciones y denuncias: LAS POLÍTICAS DE PRIVATIZACIÓN Y RECORTES MATAN. Todo ha acabado en un espectáculo dantesco: atención primaria sin medios para contener la epidemia, hospitales colapsados y con recursos insuficientes, profesionales agotados que se han enfrentado a la pandemia en condiciones lamentables y obligados a elegir a quién intentaban salvar la vida por falta de respiradores, residencias de ancianos donde los infectados y las muertes sin atención han sido la tónica general, centros de menores, salud mental, cárceles y CETIs de los que ni se habla. Los datos hablan por sí mismos: las CCAA más afectadas durante la pandemia son aquéllas donde la sanidad ha sido más recortada y privatizada.

Todo esto tiene responsables: los partidos políticos que aprobaron la Ley 15/97 para introducir los “nuevos modelos de gestión” que abrían las puertas a la empresa privada, que desde entonces han mantenido todos los gobiernos de turno y que el actual gobierno sigue manteniendo. Por eso exigimos su inmediata derogación. Aquellos sindicatos que no han defendido el interés general. Las empresas y fondos de capital riesgo que se han hecho negocios millonarios con estas privatizaciones. Los jueces que no han visto ningún problema en las leyes que desmontaban la sanidad… y una parte población que guardamos silencio mientras todo esto ocurría, pensando que no nos afectaba. Hoy la realidad es muy distinta. Todos y todas hemos perdido o conocido a alguien que ha muerto por falta de asistencia o deficiencias en la atención. Ya es hora de pasar de los aplausos a exigir nuestros derechos.

No podemos volver a la normalidad porque la normalidad era el problema. Los de siempre querrán hacer tabla rasa y volver a la situación previa, con el sistema de salud desmantelado. En junio de 2019, según cifras oficiales convenientemente maquilladas, casi 700.000 personas esperaban cita para una intervención quirúrgica y 2.400.000 esperaban la primera consulta con el especialista. Mientras tanto, seguros y centros privados (esos que desaparecieron durante la pandemia y ahora reclaman contrapartidas económicas), no han parado de crecer y hacer caja a nuestra costa. Queremos que el dinero se invierta en interés de todos y todas, en nuestro beneficio y para la atención que todos y todas merecemos. Y sabemos que hay dinero. Lo que no ha habido es voluntad política para defender a la gente y molestar a los fondos de inversión, a la industria militar, a las fuerzas armadas, a la corona y sus comisiones, a las corporaciones energéticas, constructoras, financieras … que parasitan todos y cada uno de nuestros derechos, a sus crímenes, sus chantajes y sus paraísos fiscales. Ocurrió con la estafa de la crisis anterior y no puede volver a ocurrir ahora.

Por eso no queremos “su” normalidad: porque esa normalidad incluye una legislación racista que expulsa a miles de personas sin acceso a una asistencia sanitaria en igualdad de condiciones, donde la ley de extranjería prevalece sobre el derecho a la salud; porque también significa eludir la responsabilidad de dar unos cuidados dignos a quienes lo necesitan, dejando a nuestros seres queridos en manos de empresas que ahorran en lo esencial y explotan a sus trabajadoras porque el beneficio económico es su único objetivo. Aragón es un buen ejemplo: el 89% de las muertes por covid-19 se han producido en residencias de ancianos.

Sin embargo, lejos de avergonzarse y tomar medidas para reforzar el sistema público en nuestro territorio, el Ayuntamiento de Zaragoza se ríe en nuestra cara anunciando la construcción de un macro-hospital privado en la ciudad: un “pelotazo” especulativo entre Ayuntamiento y empresas para seguir haciendo negocio con nuestra salud. Intentan estafarnos otra vez. Fortalecer la sanidad pública es dotarla de personal suficiente, recursos e instalaciones íntegramente públicos (tanto en financiación, propiedad, en provisión y en gestión de servicios), garantizar la asistencia a toda la población y derogar la legislación que la expone un derecho universal a la especulación y al negocio privado.

No queremos promesas de blindaje en la Constitución, ni elaboración de libros blancos para “reconstruir la sanidad”, ni presencia en Comisiones parlamentarias de aquellas personas que nos han llevado a esta situación. Este es un problema de todos y todas. Este es el momento y la responsabilidad es nuestra. Estamos obligados a salir a la calle. No un día, ni dos, sino todos los necesarios para obligarles a paralizar las privatizaciones, revertir lo ya privatizado, expulsar el ánimo de lucro de la atención sanitaria, garantizar la atención a todas las personas en igualdad de condiciones, sin excepciones ni requisitos, y establecer un sistema digno para el cuidado de nuestros mayores.

Por un sistema sanitario centrado en las personas. Por una salud que ponga la vida en el centro. Porque la privatización mata y las desigualdades también.


1. No a la construcción del macro-hospital privado en Zaragoza. Exigimos la paralización inmediata de los trámites de la venta de suelo público para su instalación y la desautorización del Gobierno de Aragón.

2. Derogación de la ley 15/97 y del artículo 90 de la Ley General de Sanidad, que legalizan la privatización y los conciertos. Vuelta a manos públicas de todo lo privatizado. Incompatibilidad absoluta público-privada. Nunca más dinero público a la privada: ni contrapartidas ni subvenciones. Fuera las empresas de la sanidad.

3. Por una industria sanitaria y farmacéutica pública.

4. Sanidad gratuita y universal: salud para todos y todas, sin requisitos ni excepciones. Exigimos la Derogación del Decreto 16/2012, que nos devuelvan el derecho que nos ha sido robado.  

5.- Potenciación de la Atención Primaria: por un modelo de prevención y promoción de la salud colectiva.

6. Investigación de las muertes producidas en las residencias y asunción de responsabilidades. Cuidados de nuestros mayores con dignidad. Servicios sociosanitarios 100% públicos.

7. Por una salud pública centrada en “los determinantes sociales”: la privatización mata, las desigualdades también.


Con nuestra salud ni se juega ni se negocia

Por una sanidad pública, gratuita, universal y de calidad

No al macrohospital privado


“Colectivos en defensa de la sanidad pública” convocantes:

domingo, 7 de junio de 2020

Más de medio centenar de colectivos convocarán la manifestación del 20J


Reunidas en la tarde de ayer, en el parque Delicias, más de cincuenta entidades y organizaciones vecinales, sociales, sindicales y políticas de Zaragoza decidieron convocar de manera conjunta, como “colectivos en defensa de la sanidad pública”, una manifestación unitaria, multitudinaria y plural el próximo sábado 20 de junio, a las 19h, bajo el lema “No al macro-hospital privado. En defensa de una sanidad pública, gratuita, universal y de calidad”.

La crisis del Covid-19 ha destapado la grave situación del sistema sanitario y socio-sanitario en el Estado español, dando la razón a nuestras reivindicaciones durante los últimos 20 años: las políticas de privatización y los recortes matan. Con la progresiva eliminación de derechos se han plasmado en medidas de emergencia que han parcheado la exclusión del derecho a la salud para miles de personas, una atención primaria sin medios para contener la epidemia, hospitales colapsados y con falta de recursos, profesionales que se han enfrentado a la pandemia en condiciones lamentables o residencias de ancianos en las que contagios y muertes han sido la tónica general.

Todas nuestras exigencias, a las que se suma nuestra indignación por el reciente anuncio de otro “pelotazo” especulativo entre el Ayuntamiento de Zaragoza y las empresas que mercadean con nuestra salud, se recogerán en un manifiesto firmado por todos los convocantes.

Este 20 de junio vamos a dejar claro que no vamos a consentir que desde el consistorio se implante en Zaragoza el modelo sanitario de Zaplana, Camps y la Gürtel. No vamos a permitir que desde el ayuntamiento se deje nuestra salud en manos de empresas como Ribera Salud, que ha tenido que salir a la carrera y por la puerta de atrás del hospital de Alzira, dejando un agujero millonario en las arcas públicas y una gestión catastrófica.

Fruto también de esa reunión es la creación de una “comisión de prevención” que, bajo la supervisión y el asesoramiento de profesionales sanitarios, realizará un protocolo de prevención y garantizará el cumplimiento de todas las medidas de prevención necesarias durante el recorrido de la manifestación – que marchará desde el hospital Miguel Servet hasta la Plaza del Pilar, frente al Ayuntamiento de la ciudad, siempre por avenidas amplias, en desfile por columnas, que permitan mantener la distancia física entre los asistentes.

Colectivos en defensa de la sanidad pública
5 de junio de 2020

miércoles, 3 de junio de 2020

Ribera Salud: del pelotazo valenciano al pelotazo en Zaragoza




En otro capítulo del “pelotazo sanitario”, hoy se presenta un nuevo candidato a la licitación para el macro-hospital privado: nada más y nada menos que el Grupo Ribera Salud, empresa concesionaria que gestionó el hospital de Alzira de la Comunidad Valenciana entre 2003 y 2018, ese que fundó el “modelo Alzira” como paradigma de la privatización sanitaria.

En una carta dirigida al concejal de Urbanismo, el consejero-delegado del grupo Ribera Salud Alberto de Rosa afirmaba: "contamos con más de 20 años de experiencia a nuestras espaldas, habiendo desarrollado un modelo de gestión propio que, en colaboración con la administración pública, ha alcanzado excelentes indicadores asistenciales y de calidad". Así es. Hagamos memoria para repasar esas dos décadas de experiencia en la aplicación de ese modelo.

En 1997 se aprobó la Ley 15/97 “de Nuevas formas de gestión en el SNS”, que abría las puertas a nuevos modelos de gestión, tanto directa como indirecta, situándose en esta última la concesión administrativa. Dos años después, en 1999, la Comunidad Valenciana inauguró el hospital de la Ribera (Alzira), primer hospital “modelo concesión administrativa” del estado.

Eduardo Zaplana, entonces presidente de la Comunidad Valenciana, impulsó este modelo de privatización sanitaria, luego desarrollado por sus sucesores Francisco Camps y Carlos Fabra. Todos acabaron condenados por su implicación en el caso de corrupción de Gürtel.

El hospital de Alzira fue adjudicado a un grupo de empresas privadas, la UTE Ribera Salud (entonces Adeslas, Bancaja, CAM, ACS-Dragados y Lubasa), que construyó el hospital con una inversión final de 72 millones de € (frente a los 41 millones anunciados) para su explotación por un período de 10 años, pasados los cuales el hospital revertiría al sector público. Durante el primer año recibiría 204 € por habitante. Tras cuatro años de pérdidas y ante el fracaso del experimento, la consellería valenciana decidió extinguir el contrato y “rescatar” el hospital abonando a Ribera Salud 43,9 millones de euros del presupuesto público. A continuación, la Consellería Valenciana de Sanidad convocó un nuevo concurso de gestión sanitaria de la comarca, ampliando el paquete con 13 centros de salud de atención primaria y mejorando las condiciones económicas para la empresa adjudicataria: se elevó el pago por persona a 379 € por habitante y año y se alargó el periodo de concesión a 15 años prorrogables por otros 5. La concesión volvió a recaer en la misma UTE que le había hecho fracasar, ¡Ribera Salud! A partir del 2003, con las nuevas condiciones, los accionistas de Alzira comenzaron a repartirse las ganancias hasta la finalización del contrato en 2018. El gobierno valenciano vendió la operación como un “rescate” para recuperar los servicios privatizados, pero no fue más que una no-renovación de la concesión a fin de contrato.

El “modelo Alzira” gestionado por Ribera Salud (que también ha gestionado los centros de Manises, Torrevieja, Elche y Denia) supuso una merma en las condiciones laborales de los profesionales sanitarios, una pérdida en la calidad asistencial y un desfalco de 7.500 millones de euros a la Generalitat Valenciana.

El tipo de modelo de gestión sanitaria que propone el Ayuntamiento de Zaragoza supone un mayor coste para las arcas públicas y un empeoramiento de las condiciones laborales y de salud de la población. Es el negocio de unos pocos en perjuicio de la mayoría. Mostremos unidos trabajadores/as y usuarios/as de la sanidad, en la manifestación del sábado 20 de junio, nuestra rotunda oposición a la construcción del macrospital privado en nuestra ciudad.

3 de junio de 2020

Plataforma Contra la Privatización de la Sanidad de Aragón.